Contrato anual · Una revisión al año

Mantenimiento de comunidades en Leganés y Madrid Sur

Antena colectiva, portero y videoportero, alumbrado de zonas comunes, puerta de portal y cerrajería. Un contrato, una empresa y un técnico que ya conoce tu edificio cuando algo falla. Llevamos haciéndolo más de 35 años.

✓ Instaladores autorizados Nº 4620 ✓ Servicio Técnico Oficial AUTA ✓ 3 años de garantía en material
Por qué un contrato

La avería siempre sale más cara que la revisión

Y además llega en el peor momento: un viernes por la tarde, en agosto o la semana de la junta.

Un edificio de vecinos concentra media docena de instalaciones que envejecen a la vez y que casi nadie mira hasta que dejan de funcionar: la antena de la azotea aguantando granizo y sol veinte años, los amplificadores del armario de telecomunicaciones, la placa de calle del portero recibiendo lluvia y algún portazo, el reloj que enciende la luz de la escalera, el muelle de la puerta y el motor que la abre cincuenta veces al día.

Ninguna de esas cosas se rompe de golpe. Se van deteriorando durante meses y dan avisos: canales que se pixelan solo por la tarde, un telefonillo que hay que golpear para que suene, una luz de escalera que parpadea, una puerta que empieza a arrastrar. El problema es que esos avisos no llegan a nadie, porque nadie los está buscando. Llegan cuando el vecino del tercero se queda sin televisión el día del partido y llama al administrador.

Eso es exactamente lo que evita un contrato de mantenimiento: que alguien mire una vez al año, con instrumentos y criterio, y encuentre el problema mientras todavía es un ajuste de veinte minutos y no una sustitución de ochocientos euros que hay que llevar a junta extraordinaria.

Lo que gana la comunidad

Un gasto previsible. El mantenimiento es una cuota conocida que entra en el presupuesto anual y que el administrador puede defender en junta. Las averías, en cambio, son derramas imprevistas que siempre caen mal y que obligan a convocar votaciones a contrarreloj.

Instalaciones que duran más. Un amplificador limpio y bien ventilado dura más años que uno cubierto de polvo. Un muelle engrasado no fuerza la bisagra ni descuadra la puerta. Una cerradura eléctrica ajustada no se come el cerradero. El mantenimiento no es un gasto contra la avería: es una inversión contra la sustitución completa.

Prioridad cuando algo pasa. Las comunidades con contrato entran primero en el parte de trabajo del día. No es un favor: es que ya conocemos la instalación, sabemos qué equipo tiene montado y solemos llevar el repuesto en la furgoneta.

Un solo teléfono. Dejas de averiguar a quién le toca cada avería. Si es del portero, de la antena, de la luz o de la puerta, es el mismo número y la misma empresa quien responde. Y si resulta que el problema estaba en otro sitio del que parecía, no hay nadie a quien echar la culpa: lo resolvemos igual.

Qué revisamos

Las cinco instalaciones de las que nos hacemos cargo

Cada comunidad contrata las que tiene. No hay paquetes cerrados que obliguen a pagar por lo que no existe en el edificio.

Antena colectiva TDT y parabólica

Revisamos la antena y sus anclajes en la azotea, el estado de la cabecera y los amplificadores, y medimos los niveles de señal en las tomas de referencia para detectar pérdidas antes de que se conviertan en canales pixelados. Ajustamos los equipos de cabecera cuando cambian las frecuencias de emisión, algo que en los últimos años ha pasado varias veces y que suele coger a las comunidades por sorpresa.

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Portero y videoportero

Comprobamos la placa de calle —el elemento que más sufre, porque está a la intemperie y al alcance de cualquiera—, ajustamos el nivel de audio y el encuadre de la cámara, verificamos que el abrepuertas responde con fuerza suficiente y revisamos el estado de la línea de telefonillos y de la fuente de alimentación. Trabajamos con AUTA, Fermax, Tegui, Golmar y Bticino.

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Alumbrado de zonas comunes

Revisamos lo que de verdad da guerra en un portal: el reloj de escalera, los pulsadores y los interruptores, las luminarias, los detectores de movimiento y el alumbrado de emergencia. Son averías pequeñas y baratas de resolver, pero son las que dejan una escalera a oscuras o un garaje sin luz, y las que más llamadas generan al administrador.

Puerta de portal, automatismo y cerrajería

Engrasamos bisagras, muelle y cerradero, ajustamos el cierrapuertas para que la hoja cierre sin dar el portazo que despierta al primero y sin quedarse a medio cerrar, y comprobamos la cerradura eléctrica. Si la puerta está motorizada, revisamos el automatismo, las fotocélulas de seguridad y la sincronización de los mandos.

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Cámaras de videovigilancia

Limpiamos las ópticas —una cámara con la lente sucia o con telaraña no sirve de nada el día que hace falta—, comprobamos el encuadre, el enfoque nocturno, que el grabador esté grabando de verdad y que los días de retención sean los que la comunidad aprobó. Repasamos también que la cartelería informativa siga en su sitio.

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Redes, WiFi y megafonía

Si la comunidad tiene red de datos, cobertura WiFi en zonas comunes o sistema de megafonía, entran también en el contrato: comprobación de equipos, cobertura real en los puntos de uso y estado del cableado.

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Condiciones

Qué entra en el precio y qué no

Lo ponemos por escrito antes de firmar, porque las sorpresas en una comunidad se pagan con confianza.

Incluido en la cuota

La revisión anual de cada instalación contratada, con informe del estado en el que queda. El desplazamiento tantas veces como haga falta, sin contar kilómetros ni horas de viaje. La mano de obra de las reparaciones derivadas del desgaste normal de uso. La atención prioritaria de los avisos de la comunidad. Y el asesoramiento cuando la junta se plantea renovar algo y necesita saber qué opciones hay y cuánto cuestan, sin compromiso de contratarnos la obra.

El material, a elección de la comunidad

Hay dos modalidades de contrato y elige la comunidad: una con el material incluido en la cuota, algo más alta al mes pero sin sorpresas el día que hay que cambiar una pieza; y otra sin material, con cuota más baja, en la que cada recambio se presupuesta aparte. En esta segunda, nada se sustituye sin el visto bueno previo de la comunidad o del administrador: en una factura nuestra no aparece un recambio que nadie autorizó.

No incluido en ninguna de las dos

Las obras de mejora o ampliación, como pasar de portero a videoportero o instalar cámaras nuevas, que son proyectos con su propio presupuesto. Y los daños por vandalismo, robo o fenómenos meteorológicos, que normalmente cubre el seguro del edificio: en esos casos preparamos el informe técnico que la comunidad necesita para tramitar el parte, con las fotografías que pida la aseguradora.

Plazos de respuesta

Atendemos las incidencias generales en 24 horas —lo que deja sin servicio a todo el edificio— y los avisos concretos en menos de 48. En porteros resolvemos en la primera visita el 90% de los casos, porque llevamos repuestos de los modelos más habituales de la zona. Damos 3 años de garantía en el material y 6 meses en la mano de obra.

Sobre la obligación legal: la Ley de Propiedad Horizontal obliga a la comunidad a conservar los elementos comunes en buen estado, pero no impone un contrato de mantenimiento para antena o portero como sí ocurre con los ascensores o la protección contra incendios. Lo que sí es cierto es que, si un elemento común causa un daño y se demuestra falta de conservación, la responsabilidad recae en la comunidad. Ante cualquier duda sobre vuestro caso concreto, consultad con vuestro administrador.

Cómo empezamos

De la primera llamada a la junta, en cuatro pasos

Paso 1

Visita al edificio

Vamos, subimos a la azotea, abrimos el cuarto de contadores y vemos qué hay montado y de qué año es. Sin coste y sin compromiso: si la instalación está bien, te lo decimos.

Paso 2

Informe y propuesta

Recibes un informe del estado real de cada instalación y la propuesta de mantenimiento desglosada por partidas y por vivienda, en un documento que puedes reenviar tal cual a los propietarios. Si para la junta te hacen falta fotografías, nos las pides y van incluidas.

Paso 3

Aprobación en junta

La junta vota con la información delante. Si surgen dudas técnicas antes o después de la votación, las resolvemos por teléfono con el administrador o con el presidente, y si hace falta se aclaran por escrito para que consten en el acta.

Paso 4

Primera revisión y calendario

Hacemos la revisión inicial completa, dejamos todo puesto a punto y fijamos la fecha de la revisión anual. A partir de ahí no tienes que acordarte: aparecemos nosotros.

Preguntas frecuentes

Lo que preguntan las comunidades antes de firmar

¿Cuánto cuesta el mantenimiento de una comunidad?

Depende de qué instalaciones tenga el edificio y de cuántas viviendas sean, porque el coste se reparte entre ellas: no vale lo mismo un portal de 12 vecinos que una urbanización de cuatro bloques. Lo que hacemos es visitar el edificio y pasar la propuesta desglosada, para que la junta vea el precio de cada partida por separado y pueda contratar todo o solo una parte.

¿Es obligatorio tener contrato de mantenimiento?

Para antena, portero o puerta de portal no hay una obligación legal de contratar mantenimiento, a diferencia del ascensor o de las instalaciones de protección contra incendios, que sí tienen revisiones impuestas por normativa. Lo que sí obliga la Ley de Propiedad Horizontal es a conservar los elementos comunes en condiciones. Nuestra recomendación es práctica, no legal: en edificios de más de quince años, el mantenimiento se paga solo con las averías que evita.

¿El material está incluido?

Según la modalidad que elijáis. Ofrecemos el contrato con el material incluido en la cuota —algo más alta, pero sin sorpresas cuando hay que cambiar una pieza— y el contrato sin material, con cuota más baja, en el que cada recambio se presupuesta aparte y se cambia solo con vuestro visto bueno. En la propuesta os pasamos las dos opciones con su precio para que la junta decida.

¿Podemos contratar solo una instalación?

Sí, y es lo más frecuente para empezar. Muchas comunidades arrancan solo con la antena o solo con el portero, que es lo que más da problemas, y al año siguiente amplían al alumbrado y la puerta cuando ven cómo funciona. No hay paquetes cerrados.

¿Qué pasa si la avería es de un vecino y no de la comunidad?

El contrato cubre la instalación comunitaria: la línea general, la placa de calle, la cabecera de antena, el alumbrado del portal. Si el problema está dentro de una vivienda —un telefonillo roto, una toma de televisión mal— lo atendemos igualmente, pero se factura al vecino como un trabajo particular, nunca a la comunidad. Y se le dice antes de empezar, no después.

¿Cada cuánto venís?

Hacemos una revisión proactiva al año, además de todas las visitas que haga falta por avería. Las revisiones se programan con el administrador o con el presidente para que haya alguien que pueda abrir los cuartos técnicos.

¿Avisáis a los vecinos cuando vais a trabajar?

Sí. Colocamos cartel en el portal con los días, el horario y qué tiene que hacer cada vecino si es que tiene que hacer algo, por ejemplo estar en casa para que se pueda probar su telefonillo. Es la mejor forma de que el administrador no reciba llamadas preguntando quién anda en la azotea.

Ya tenemos otra empresa. ¿Merece la pena cambiar?

Depende de si estáis contentos. Lo que sí podemos hacer sin que os cueste nada es visitar el edificio y daros una segunda opinión por escrito del estado de las instalaciones. Si todo está bien, os lo diremos y habréis ganado un informe gratis para la junta.

¿Trabajáis con administradores de fincas?

Con muchos de la zona sur. Si administras varias comunidades, unificamos el mantenimiento de toda la cartera con un solo interlocutor. Lo explicamos en detalle en la página para administradores de fincas.

Comunidades a las que damos servicio

LeganésZarzaquemadaEl CarrascalSan NicasioLeganés NorteArroyo CulebroMadrid capitalGetafeAlcorcónFuenlabradaMóstolesPintoVillaverde

Pide la visita y el informe, sin compromiso

Vemos el edificio, te decimos en qué estado está y te pasamos la propuesta por escrito para que la lleves a junta. Si no interesa, te quedas con el informe.

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